ADIESTRAMIENTO DE UN PERRO SORDO El adiestramiento de un perro sordo es tan complicado como necesario si no queremos que acabe atropellado en la calle. Es importantísimo enseñarle a acudir a nuestra llamada, pero ¿como lo haremos con un perro que no nos oye?, hoy en día existen en el mercado los llamados "collares vibratorios". Estos collares funcionan con un mando a distancia, el cual al pulsarlo, hace que el collar colocado en el cuello del perro vibre. Hay que enseñar al perro que cuando el collar vibre debe buscarnos. Para ello lo haremos de la forma siguiente: una vez colocado el collar, estando el perro a nuestro lado (esto se puede hacer en el salón de casa) pulsamos el mando y seguidamente le ofrecemos un bocado de una golosina que le guste mucho (imprescindible que el perro tenga mucha hambre a la hora de adiestrarlo). Este ejercicio hay que repetirlo por lo menos diez veces en una sesión, hasta que veamos que el perro al notar la vibración en el collar espera el premio que le vamos a dar. El collar se lo dejaremos puesto día y noche, debe llevarlo siempre, o por lo menos durante el día. El segundo paso consiste en hacer lo anterior, pero a una distancia un poco mayor, por ejemplo cuando el perro esté en el salón y nosotros en la puerta, donde puede vernos. Si todo va bien el animal acudirá a nosotros en busca de su recompensa. Así iremos aumentando la dificultad, pulsando el mando cuando el perro no esté a nuestra vista, para que tenga que buscarnos por la casa. Cuando el perro dentro de la casa responda a la vibración buscándonos siempre, procederemos a enseñarlo en el parque, buscando un lugar tranquilo y sin muchas dificultades. Poco a poco iremos aumentando la distancia y la dificultad. También iremos disminuyendo los premios en comida, sustituyéndolos por caricias cuando el perro nos busque. Si lo hacemos bien, veremos como el perro cada vez está más atento a nosotros, buscándonos cada poco con la vista. Una vez que hayamos ganado su atención podemos enseñarle otras órdenes como por ejemplo sentarse, utilizando un gesto en sustitución de la orden verbal (la cual obviamente no oye). Esperamos haberos servido de ayuda y os deseamos muchísima suerte con la educación de vuestro perro. |